viernes, 4 de diciembre de 2009

Javier Borderías: portavoz del Pueblo en el Congreso.

¡Sí señor!, ha tenido que ser un estudiante el que, desde el estrado del Congreso, denunciara la vergonzosa complicidad de los Sindicatos con el ruinoso Ejecutivo de ZP.

Este estudiante, anónimo hasta esta mañana, tras leer el artículo 28 de la Constitución, referente al derecho de huelga, ha dicho textualmente:

"Tengo que añadir que me da pena y vergüenza que los sindicatos no ejerzan este derecho en los tiempos que corren y que se dediquen exclusivamente a bailar el agua al señor presidente y a su Gobierno".

Por supuesto, la Presidenta del Congreso en funciones, Teresa Cunillera, en un alarde más del autoritarismo que preside esta legislatura, mandó callar a Javier Borderías, perdiendo una buena ocasión para que en el Parlamento se escuchara, de verdad, la Voz del Pueblo.

Lo que ha dicho este estudiante es lo que cualquier persona con dos dedos de frente ve en el apoyo de los Sindicatos subvencionados con dinero público, que reparte el Gobierno, a ZP ante su penosa gestión de la crisis y en la beligerancia contra el Empresario, estrategia que, en mi opinión, solo busca desviar la vista del verdadero responsable, el Gobierno de ZP, y engañar a esa masa analfabeta que aun cree que "Socialismo es Libertad".


3 comentarios:

Legionarius dijo...

Los políticos se han creído que son la voz del pueblo, de ahí que no quieran que venga un HOMBRE como este a decirles en su cara lo que ellos piensan pero no dicen.
Un aplauso para esta persona que dijo las cosas como son.

Un saludo español…

ZapatoVelozz dijo...

La verdad es que el chaval le echó un par..
Y a bien seguro que si el discurso hubiera sido en favor de los sindicatos y el gobierno, la presidenta del Congreso no le hubiese cortado y todos los sociatas presentes le habrían aplaudido hasta sangrar por las manos....Pero ya se sabe, la doble vara de medir que existe en este pais.

Saludos.

Anónimo dijo...

Estaría bien que os hiciérais eco de que el fondo no es ZP, sino los banqueros y los empresarios. O nadie se acuerda de las anteriores reformas laborales con el PP. Con el PP le hubiesen callado la boca lo mismito.