miércoles, 1 de abril de 2009

El matoncillo del barrio.


De todos es sabido que durante la época de Franco, se recurría al: "¿Vd. sabe con quién está hablando?" para amedrentar a cualquier interlocutor incómodo. Parecía que esos tiempos habían pasado, hasta que el individuo José Blanco recurrió al " se van a enterar Vds. de quien soy yo" para intimidar a los que denunciaban las irregularidades de VillaPSOE.


Recuerdo que, en mi época adolescente, el "matoncillo" del barrio era el típico estudiante fracasado, que acababa el bachillerato a duras penas y no pasaba de primero o segundo de carrera. ¿Os suena?


Pues el individuo Blanco, en un alarde demócrata de los suyos, sigue recurriendo a esas técnicas de intimidación propias de otras épocas o de "matoncillos de barrio". Dice que el Gobierno: "no va a dar ni un paso atrás con la ley del aborto". Muy demócrata, ¡sí señor! Osea, viene a decir: "por mucho que digáis, aquí mandamos nosotros, así que ¡a callar!"


Pero lo preocupante, no es solo que el individuo Blanco trate de amedrentar con su cotidiana verborrea ( este sujeto ha hecho del insulto y la descalificación su único argumento) sino el hecho de que estas tácticas de "matoncillo de barrio" se estén extendiendo por todo aquello controlado por el PSOE. Ahí tenemos el ejemplo del Ayuntamiento de Avilés (PSOE), advirtiendo que "tomarán nota " de las cofradías que luzcan un lazo blanco contra el aborto en Semana Santa. Para ello argumentan que la Semana santa es de todos...Pues ¡no señor!, la Semana Santa es de los Cristianos, que celebramos la muerte de Cristo para redimirnos y lo hacemos sacando a las calles los pasos en procesiones. Y creo que este es el mejor momento para reivindicar cualquier cosa que vaya en contra de nuestra doctrina.


En fin, volviendo al tema del titular, más nos vale "encarar" a estos "matoncillos", que normalmente ante eso se "acojonan", por que como nos vean dudar, se envalentonarán y nos impondrán una represión aún mayor.


ESTA SEMANA SANTA, SI VAS A LA PROCESIÓN, LLEVA UN LAZO BLANCO Y ¡QUE TOMEN NOTA!